
La chica nueva no pertenece aqu铆.
Entonces, ¿por qu茅 no puedo dejar de pensar en ella?
Iris Briggs, un buen par de zapatos con un padre director que pretende arruinar mi a帽o escolar incluso antes de que comience. Ella se mete debajo de mi piel. Con sus recatadas faldas y cabello trenzado, Iris revolotea alrededor de la periferia hasta que choca contra m铆, el caf茅 caliente me empapa mientras me mira con ojos muy abiertos e inocentes.
Empezamos a escaldar.
En la biblioteca llegamos a niveles de lava.
¿Y luego en la ciudad? Nos volvemos nucleares.
Ella es una buena chica, pero yo soy un Constantine. Mi deber es con mi familia. Al menos, lo era hasta que empec茅 a desenredar a la chica buena y me di cuenta de que la vida es m谩s que el deber.


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